Algunas pistas para gestionar tu economía (Parte I)


Estamos en tiempos difíciles para las economías domésticas. No cabe duda que los hogares en nuestro país han perdido capacidad adquisitiva, porque los salarios no han estado subiendo al mismo ritmo que los precios. La inflación acelerada va a suponer más presión en las familias: con el mismo dinero vamos a poder adquirir menos bienes.


No creemos que sea cierto lo que se dice de que "no es rico el que tiene mucho, si no el que gasta poco”. Porque lo cierto es que hay gastos indispensables, y esta frase puede aplicar a quien, efectivamente, tenga unos ingresos que le permitan cubrir estos gastos indispensables y gastar poco en otros que lo son menos.


En este artículo queremos dar algunas pistas, muy básicas, para gestionar mejor el presupuesto de nuestra familia. Y lo hacemos partiendo de la idea de que en una familia, como en una empresa, va a haber ingresos y gastos.


Vamos a clasificar ingresos y gastos en:

  1. periódico

  2. esporádicos

  3. imprevistos.

Hablemos de los ingresos:

Serían ingresos periódicos los que generamos de manera regular, sabemos que se van cuándo se van a producir y su cuantía. Por ejemplo, cada mes (como puede ser el salario) o cada seis meses (una paga extra) o cada año (los ingresos de un alquiler que cobramos anualmente). Sabemos a ciencia cierta cuándo lo cobramos (el último día del mes; el último día del semestre; el último día del año).


Los ingresos esporádicos son aquellos que sabemos que se van a producir, pero no sabemos la cuantía (una paga de productividad anual, variable) o cuándo (la devolución de una cantidad que prestamos a un amigo).


Los ingresos imprevistos, como su nombre indica, son ingresos que no esperamos, que no podemos planificar: un premio de lotería, un regalo en metálico de un familiar, un préstamo que pedimos y que no pensábamos que íbamos a necesitar.



Los gastos también los podemos clasificar así:

Son gastos periódicos los que sabemos que se van a producir y su cuantía: el pago de una compra que hicimos a plazos, el coste de la matrícula mensual del colegio; la tarifa del móvil. También consideramos una media estimada de costes como compra, electricidad, agua, etc. También pueden ser gastos mensuales, semestrales o anuales.


Son gastos esporádicos los que sabemos que se van a producir, pero no sabemos la cuantía (las vacaciones que nos vamos a tomar, de las que todavía no sabemos el coste) o cuándo se van a generar (esas mismas gafas, no sabemos si las tendremos que comprar el mes que viene o podemos aguantar con las que tenemos tres o cuatro meses más). También un regalo de cumpleaños para nuestra madre puede ser un gasto esporádico: nos podremos gastar más o menos, pero más vale llegar con un regalo.


Y, por último, hay gastos imprevistos: gastos médicos, una cantidad que prestamos a alguien, una reparación importante en casa o la sustitución de un electrodoméstico. Son gastos que no podemos prever, ni en el momento que se van a producir, ni su cuantía.


Bien, pues ahora que hemos pensado en cómo clasificar nuestros ingresos y gastos, podemos empezar a pensar en cómo los controlamos… hablamos de esto la próxima semana.