El emprendedor ¿nace o se hace?


Es una pregunta que a lo mejor te has planteado y, si te interesa el tema del emprendimiento, habrás leído artículos o libros sobre esta cuestión.


¿Qué hace falta para ser emprendedor? Seguro que tienes tu respuesta a esta pregunta: suerte; tener recursos, medios y contactos; una buena idea – o más de una – ; ser constante; ser bueno comunicando; ser bueno liderando equipos; tener formación en emprendimiento, o en gestión de empresas, o en marketing…


Verás que en todas las respuestas hay una serie de elementos que tiene que ver con la formación, con lo que se sabe. Hay otras que tienen que ver con factores “externos”, como la suerte o los contactos. Y hay otras que tienen que ver con capacidades más personales, como la capacidad de innovar o de liderar.


Y cuando hablamos de estas capacidades ¿Estamos hablando de habilidades innatas? Si pensamos que un emprendedor tiene que ser, por ejemplo, un buen comunicador ¿Es posible aprender a comunicar bien? Y la comunicación tiene mucho que ver con la capacidad de liderar equipos, ya que para liderar de manera efectiva hay que saber transmitir, comunicar ¿se puede aprender a ser un líder?


En nuestra opinión, se puede aprender a comunicar, a liderar o a tener ideas innovadoras; se puede aprender a ser constante y a enfrentarse y a superar los obstáculos.


¿Y cómo se aprende? Pues practicando. En inglés, se utiliza el mismo término para hablar de formación y entrenamiento (“training”), y aquí esto tiene todo el sentido. Para comunicar mejor, practica; para aprender a liderar, ponte al frente de un grupo de gente y da sentido a su colaboración; para ser constante, enfréntate a los obstáculos… No hay otra vía.


Evidentemente, hay gente con un especial talento para tocar el piano, para pintar o para bailar. Pero si no entrenan, si no practican, si no se acercan a un piano, a un lienzo en blanco o a una pista de baile ¡nunca tocarán el piano, pintarán ni bailarán!


De la misma manera, aunque no tengas un talento especial para tocar el piano, con la formación y la práctica puedes convertirte en un discreto intérprete (aunque no des nunca un concierto en un prestigioso auditorio, siempre podrás alegrar una fiesta con los amigos).


En Puentes Global estamos convencidos, pues, que el emprendedor, además de nacer (y esto es evidente) se puede hacer. Y el primer paso es conocerte a ti mismo ¿En qué eres bueno, y puedes potenciar? ¿Cuáles son tus puntos débiles, y en qué puedes mejorar?


De todo esto hablamos en este curso de Skillsbuild, ¿tienes madera de emprendedor? ¡Claro que sí!