De 2020 a 2022. Resistir para crecer


Desde el inicio de la Pandemia, y más concretamente desde marzo de 2020, cuando se decreta el confinamiento, Puentes Global ha pasado por un periodo complicado. Ha sido el caso de muchas personas, familias, empresas, organizaciones, países. Para nosotros, este periodo ha estado marcado por la resistencia.


Cuando comenzó el confinamiento, y empezamos a ser conscientes de las consecuencias que traía la práctica paralización de la economía, vimos que ante estas excepcionales circunstancias teníamos la obligación de continuar al lado de las personas a las que durante años habíamos venido apoyando. No era el momento de dejar de actuar, si no de intentar hacer más con menos recursos.


Más necesarios que nunca. Ese ha sido nuestro lema durante estos dos años. Con un índice de desempleo juvenil que sobrepasó el 40% con familias que habían pasado de una situación de vulnerabilidad a una situación de pobreza; con los cambios a peor que se intuían en el mercado de trabajo era el momento de continuar, no de bajar los brazos y darse por vencidos.


A finales de este año 2021 nos damos cuenta de que el mayor triunfo es seguir aquí.

En los últimos meses hemos hecho una profunda reflexión sobre nuestro enfoque, buscando evitar la dispersión para tener más impacto.


Hemos aprendido a utilizar de la manera más eficiente nuestros recursos, y hemos explorado, en colaboración con IBM y en el marco de Skillsbuild, el modo de llegar a más personas, a tantas como permita una plataforma de formación online.


Hemos abierto líneas de colaboración con entidades que comparten nuestra misión de apoyo a las personas en dificultad con un enfoque exigente, que les ponga a los mandos de su crecimiento y los haga responsable de su proceso de mejora.


¿Cómo será 2022 para Puentes Global?


Lo aprendido en estos dos años será la base para 2022 y los próximos años. Somos conscientes de que seguimos moviéndonos en un entorno de incertidumbre, y pensamos que será algo a lo que tendremos que acostumbrarnos: era un factor con el que contar ya antes de la pandemia, pero las grandes líneas están definidas.


Partiendo de la misión de visibilizar la contribución de los inmigrantes a nuestra sociedad, nuestra cultura y nuestra economía y de apoyarles en su desarrollo personal y profesional, queremos reforzar nuestra intervención, extendiendo nuestra actividad y consolidando las metodologías y herramientas que utilizamos.


Continuaremos trabajando con personas, inmigrantes y colectivos vulnerables, que encuentran dificultades para acceder o mantenerse en condiciones dignas en el mercado de trabajo.

Continuaremos trabajando con personas, inmigrantes y otros colectivos vulnerables, que encuentran dificultades para acceder o mantenerse en condiciones dignas en el mercado de trabajo, personas en situación de desempleo o subempleo. Les pondremos en el centro y les haremos responsables de un proceso orientado a desarrollar hábitos y habilidades enfocadas a la mejora permanente de su situación laboral.


Continuaremos trabajando para que los jóvenes inmigrantes y de otros colectivos vulnerables, especialmente estudiantes de FP, puedan desarrollar una carrera profesional acorde a sus perspectivas. Partimos de la idea de que la inadmisible tasa de desempleo juvenil no es un problema sólo de estas personas, sino que lastra el futuro de nuestra sociedad.


En el ámbito de la comunicación pretendemos transmitir el valor que aportan estos inmigrantes a nuestra sociedad, a nuestra economía y a nuestra cultura, con un mensaje que supere la idea de que vienen a ocupar las posiciones que no quieren los nacionales y, por supuesto, que luche contra la idea de que vienen a aprovecharse del sistema.

Grandes retos, y nuevos tiempos. Pero si algo hemos aprendido en 2020 y 2021, es a enfrentar desafíos.