¿QUÉ TRAEN EN LA MOCHILA?


En Puentes Global nos hacemos esta pregunta ante la tragedia que, en medio del caos de esta guerra, supone el éxodo de más de 3’5 millones de personas, de una población total de 44 millones ¿Quiénes son? ¿Cuál era su vida hasta hace apenas un mes?



¿Quiénes son? Son estudiantes, son profesionales, pequeños empresarios, empleados, trabajadores; son madres, padres, hijos y hermanos; son pianistas, dentistas, albañiles y zapateros. Personas que han visto truncados sus sueños, sus planes de vida, su presente y su futuro, truncados. Que han dejado atrás una vida de esfuerzo, sin saber qué se encontrarán de todo ello cuando vuelva.


Cuando les acogemos, acogemos a una persona con múltiples facetas. Son mucho, muchísimo más que refugiados que necesitan papeles y un techo. Ella es una abogada, madre de tres hijos. Y lo sigue siendo debajo de la etiqueta de refugiada.


Pensemos en estos refugiados que abandonan su país, pero también en las personas que, quedándose dentro de Ucrania, se han visto forzadas a abandonar sus hogares, sus amigos y familias, sus escuelas, su trabajo, su vida, desplazados que buscan una relativa seguridad en otras zonas del país. Otros 6,5 millones de personas. Casi 10 millones de personas que de un día para otro han tenido que abandonarlo todo. Todo.


Esperamos que esta situación que vivimos tanto como sociedad porque nos podemos identificar con ellos, nos abra los ojos ante otras situaciones dramáticas, y que no los volvamos a cerrar. Que entendamos que vamos a tener que hacer sacrificios también nosotros, para poder dar respuesta al drama que supone el desplazamiento de millones de personas, y no sólo en Ucrania.


Puentes Global, como tantas organizaciones que trabajamos para asegurar un futuro mejor a las personas a través del acceso al empleo, queremos cumplir nuestro papel, aportando a que la acogida sea completa, yendo más allá de la necesaria y urgente intervención inmediata.


En Puentes Global nos preguntamos cómo podemos aportar nuestro granito de arena a hacer este periodo de incertidumbre más llevadero. Cómo podemos contribuir a este movimiento impresionante de solidaridad a todos los niveles, que tiene que ser y que va a ser una respuesta a la altura del drama que está viviendo Ucrania.


Esperamos poder tener la visión, la fuerza y la imaginación necesaria para estar a la altura.


Vamos a poner toda nuestra capacidad, mucha o poca, al servicio de estas personas.